La fluidez no es el único objetivo
La logopedia tradicional a veces trata la fluidez como la definición del éxito. El enfoque centrado en la persona amplía esa perspectiva. Cuando alguien sí quiere un habla más fluida, los logopedas recurren a técnicas de moldeamiento de la fluidez, como el habla prolongada. Cuando lo que más importa es reducir la evitación, optan por la tartamudez voluntaria y la desensibilización. Lo que lo hace centrado en la persona es que es ella quien tiene mucho que decir sobre cuáles de esos objetivos se aplican.